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Pablo Rovetta: mi unión de medio siglo con China
2020/08/11

Beijing, 11/08/2020 (El Pueblo en Línea) -Pablo Rovetta es un uruguayo que ha experimentado las relaciones diplomáticas entre China y Uruguay y además, ha sido testigo de la reforma y el desarrollo del país asiático durante el último medio siglo.

La unión con China de dos generaciones

En los años 60, el padre de Pablo Rovetta, Vicente Rovetta, fundó Nativa Libros en Uruguay, importando libros y revistas sobre política y cultura china y dedicándose a la venta y promoción de esos libros en América Latina. Luego trabajó en Beijing y fue recibido por el aquel entonces presidente Mao Zedong y el primer ministro Zhou Enlai.

Para Pablo, sus conocimientos sobre China empezaron con los libros infantiles sobre leyendas e historias chinas en la librería de su padre. “También me gustaba ver las fotos en las revistas. Cuando llegué, la imagen física del país era la que ya había visto en esas fotos (sus monumentos, sus paisajes, el campo, la forma de vestir o de moverse de sus habitantes, las fotos del presidente Mao). Pero evidentemente no era lo mismo verlo en fotos que en la realidad. La impresión de estar en la Gran Muralla no es la misma estando allí que viendo unas fotos. Con el paso del tiempo me fui dando cuenta que en realidad no sabía nada del país,” dijo en entrevista con Pueblo en Línea.

En 1967, Vicente Rovetta fue recibido por el presidente Mao Zedong y el primer ministro Zhou Enlai.

Sin duda fue difícil empezar a vivir en un país no sólo tan lejano, sino en especial tan diferente a su patria.

En la entrevista, Pablo consideró sus recuerdos en la Universidad de Tsinghua como una de las etapas más importantes en su relación con China. “La bicicleta era mi medio de transporte; los horarios de las comidas eran chinos, comía comida china y participaba en las actividades de la universidad, jugábamos al fútbol, y en verano veíamos películas al aire libre por las noches. Lo más difícil eran los estudios. Todos los textos eran en chino, y por supuesto también las clases, los deberes y los exámenes.” Por suerte, Pablo dijo que compartió habitación con un estudiante chino que le ayudó mucho y en general lo pasé muy bien en Tsinghua.

En 1986, los padres de Pablo regresaron a Uruguay pero él decidió quedarse en China. “En aquel entonces tuve la suerte de trabajar en la agencia de noticias EFE y teníamos que escribir y cubrir muchos aspectos de China. Mi relación indirecta con China había empezado prácticamente desde niño y adolescente, y ahora que ya llevaba varios años de relación directa no quería perder la oportunidad de ser testigo directo de lo que pasaba, de seguir aprendiendo,” recalcó Pablo.

El alivio de pobreza es un gran logro de la Reforma y Apertura

Al hablar del cambio social de China que le impresionó más, Pablo dijó que China ha cambiado por completo si lo comparamos con el país que él conoció en los años 70. “No sólo en el aspecto físico -la fisonomía de las ciudades, la infraestructura- sino en otros campos como el relacionado con la vida de sus habitantes. Ahora muchos ciudadanos chinos beben café o vino; si yo hablo ahora con los jóvenes utilizando un lenguaje de los años 70, la mayoría no me entiende,” agregó Pablo.

Desde su punto de vista, la Reforma y Apertura ha sido un proceso paulatino en vez de ser un cambio “de la noche a la mañana”. “Como la frase simbólica “cruzar el río pisando primero una piedra y luego la siguiente”, las cosas fueron cambiando de forma progresiva, y no radical. Las nuevas políticas se probaban primero en un lugar o en un sector determinado; y según los resultados, se rectificaban o se ratificaban ampliándolas de forma paulatina a otras zonas geográficas o sectores económicos o sociales”. Desde su punto de vista, eso fue una clave del éxito y una garantía para mantener la estabilidad política y social de China.

Al hablar de los beneficios traídos por la Reforma y Apertura, Pablo dijo que China ha avanzado en todos los terrenos, en el político, económico, científico, social y cultural. “Está a la vanguardia mundial en muchos aspectos, como su desarrollo industrial, su infraestructura, en especial en el transporte, sus avances tecnológicos como el uso de los medios modernos electrónicos, inteligencia artificial, y industria espacial”, destacó Pablo.

También Pablo se refirió a los beneficios para el mundo. “Por un lado, los ciudadanos de muchos países pueden comprar productos de mayor calidad y competitivos, fabricados en China; y muchos Estados o empresas pueden adquirir equipos chinos en aquellos sectores donde su producción y su nivel son muy competitivos. Al mismo tiempo, muchos de esos países han encontrado en China un mercado muy importante para sus exportaciones de materias primas, alimentación o productos de consumo.” Por último, Pablo recalcó la importancia de China para el turismo de muchos países.

Los logros de China sobre el alivio de pobreza ocasionaron los pensamientos de Pablo. Primero, dijo que como el país más poblado del mundo, China ha sacado de la pobreza a cien millones de personas, un logro sin precedentes en la historia de la humanidad. “Cuando yo estaba en China en los años 70, uno de los saludos más habituales era “¿has comido?” “¿estás lleno?”, lo que reflejaba uno de los problemas del país entonces. En esos años, lo que se comía dependía de la estación del año. Cuando llegaba el invierno, Beijing se inundaba de coles chinas, que era lo único verde que se podía comer durante esos meses”.

Hoy en día, China cuenta con modernos sistemas logísticos. “La oferta culinaria es ahora tan variada que se pueden consumir frutas, verduras, bebidas o carne llegadas de distintos puntos del planeta,” añadió.

En su opinión, en el proceso del alivio de la pobreza, “lo más importante es la voluntad y la decisión de los gobernantes de un país para enfrentar el problema y adoptar políticas correctas para solucionarlo. Si China ha logrado estos éxitos ha sido gracias a la voluntad y la decisión de sus gobernantes, en este caso del presidente Xi Jinping en los últimos años, para solucionar este problema y adoptar las medidas adecuadas para lograr ese objetivo”, dijo Pablo.

Lamentablemente América Latina sigue siendo una de las regiones del mundo con mayor desigualdad, y en muchos de sus países la pobreza todavía afecta a su población. Debido a la situación diferente entre China y Uruguay, a Pablo le parece que muchas políticas aplicadas por China no necesariamente podrán aplicarse en su patria. Sin embargo, dijo que la mayor lección que se puede aprender de China es que la pobreza sí puede ser combatida con éxito. “Es un proceso que requiere una visión a mediano o largo plazo y la adopción de una serie de políticas correctas,” agregó.

Un grano de arena en los intercambios entre China y Uruguay

Pablo Rovetta

Pablo se siente orgulloso de su experiencia, lo que supone un hito en los intercambios culturales entre China y Uruguay. “Es verdad que junto con mis padres y mi hermana Laura, fuimos la única familia uruguaya que vivió en los años setenta en China. Hoy hago lo posible para transmitir mis pocos conocimientos sobre costumbres y aspectos de la cultura china”.

Su historia está registrada en el libro Historia Oral: Testigos del intercambio cultural entre China y América Latina. Aparte de eso, está preparando la edición de un libro titulado “Los años setenta en China” que también puede ser una referencia para los lectores en América Latina y en España. Al final, Pablo mostró su admiración en cuanto a los esfuerzos de la embajada y los traductores de ambos países en el desarrollo de los intercambios culturales entre China y Uruguay. “Yo soy un simple grano de arena en medio de esas importantes iniciativas y acciones,” Pablo dijo modestamente.

Hoy en día, China juega un papel cada vez más importante en la comunidad internacional. Como alguien que ha vivido muchos años en América Latina, China y España, Pablo tuvo sus pensamientos originales sobre las relaciones internacionales. “Uruguay se ha beneficiado del desarrollo de China y de la mejora en la calidad de vida de su población, y ahora puede exportar a China cosas que hace sólo dos décadas eran imposibles de vender en el país asiático. El fortalecimiento de China se ha convertido en una oportunidad para muchos países, no sólo de América Latina, sino de países europeos como España,” dijo Pablo.

“Nuestra educación es muy eurocentrista y en relación con la historia antigua, lamentablemente es muy poco lo que se estudia y se sabe no sólo sobre China, sino sobre Asia Oriental en particular. En una palabra, China sigue siendo un país muy lejano y desconocido.” Pablo dio su sugerencia a los medios de comunicación: “Los datos son importantes, pero el público en general quizás estaría más interesado en conocer el caso de una familia concreta, cómo vivía antes, y a través de qué medidas concretas pudo salir de la pobreza”.

Al hablar de la lucha conjunta contra el nuevo coronavirus, Pablo dijo que “los amigos se ven en las buenas y en las malas”. Según Pablo, cuando la epidemia de Covid-19 estalló en China, la Embajada de Uruguay en China y sus consulados expresaron su apoyo a China y realizaron donaciones. Además, desde que el 13 de marzo la epidemia estalló en Uruguay, China respondió de forma inmediata y extendió su mano a través de su Embajada en Montevideo.

Uruguay y China siempre han mantenido excelentes lazos de amistad desde el establecimiento de relaciones diplomáticas. La unión de las dos generaciones de la familia Rovetta se ha convertido en un microcosmos de las relaciones entre ambos países. “Estoy convencido que esta crisis, a pesar de lo trágico que ha sido, ha fortalecido aún más los lazos entre Uruguay y China que, en mi opinión, tienen un futuro brillante y aún muchas más posibilidades de profundizar las relaciones y de ampliarlas a otros sectores,” destacó Pablo.

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