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Intervención de S.E. Xi Jinping Presidente de la República Popular China en la Conferencia de Alto Nivel con motivo del 25º Aniversario de la Conferencia Mundial sobre la Mujer en Beijing
2020/10/01

Beijing, 1º de octubre de 2020

Señor Presidente,

Colegas:

En ocasión del 75º aniversario de la fundación de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), conmemoramos el 25º aniversario de la Conferencia Mundial sobre la Mujer celebrada en Beijing para fomentar la igualdad de género y el desarrollo de la causa global de la mujer. Es para mí motivo de gran satisfacción. Permítanme adelantar mis votos por el pleno éxito de esta Conferencia de Alto Nivel.

Las mujeres son creadoras de la civilización humana y promotoras del progreso social, y han aportado extraordinarias contribuciones en todos los sectores. En la actual lucha contra COVID-19, numerosas mujeres valerosas luchan día y noche en la primera línea como profesionales sanitarias, personal de control epidemiológico, investigadoras científicas, trabajadoras comunitarias y voluntarias, y con su laboriosidad y sabiduría, dejan escritos magníficos capítulos en la protección y salvación de vidas. Démosles un "Me Gusta".

En el momento más crítico de la lucha china contra COVID-19, más de 40 mil trabajadores médicos acudieron a la Provincia de Hubei del resto del país, y de ellos, dos terceras partes eran mujeres. En este caso, me gustaría hacer mención a una joven enfermera proveniente de la Provincia de Guangdong, de apenas 20 años. Cuando le preguntaron: ¿Por qué has venido si aún eres niña, y necesitas ayuda de otros? ella contestó: Cuando me pongo este uniforme, dejo de ser una niña. ¡Son palabras que han conmovido al país entero! Precisamente cientos de miles de mujeres chinas como ella, vestidas en blanco, salieron al encuentro del peligroso virus, y desempeñaron con coraje y sudor el benévolo papel de profesionales médicos, y garantizaron con su compromiso y entrega la salud y la seguridad de la nación.

Señor Presidente:

A lo largo de estos 25 años, el espíritu de la Conferencia Mundial sobre la Mujer en Beijing ha catalizado muchos cambios positivos, tales como la notable elevación de la posición de la mujer en la sociedad, con un papel de creciente visibilidad como "mitad del cielo", mientras la igualdad de género y el empoderamiento de la mujer se han hecho relevantes metas de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas.

La continua expansión de COVID-19 a nivel global ha causado en diversos países graves impactos a la producción, la vida, el empleo y el bienestar de la población, implicando sobre todo mayores desafíos a las mujeres. Tal como afirma el Secretario General António Guterres, los avances acumulados en décadas en materia de igualdad de género corren riesgos de sufrir retroceso. Hemos de priorizar las necesidades especiales de las mujeres en el proceso de combatir el virus e impulsar la recuperación socioeconómica, e implementar la Declaración de Beijing y la Plataforma de Acción. Para tales efectos, China propone:

Primero, ayudar a las mujeres a superar los impactos de COVID-19. Es imperativo cuidar a las profesionales sanitarias de primera línea para que tengan buen estado físico y psicológico, así como un adecuado entorno laboral. En los planes de la salud pública y para reanudar las actividades económicas, hay que priorizar la protección de los derechos e intereses de las mujeres y niñas, redoblar esfuerzos para ampliar las vías de empleo de la mujer y asestar golpe a las conductas violatorias de sus derechos e intereses. Hay que fortalecer los servicios sociales, dando prioridad a los colectivos especiales de embarazadas, parturientas y niños, y brindar especial atención a los grupos vulnerables de pobres, ancianas y discapacitadas, a fin de atender sus necesidades, resolver sus problemas y traerles beneficios reales.

Segundo, implementar efectivamente la igualdad de género. Esta pandemia nos trae tanto desafíos sin precedentes como oportunidades para reflexionar y remodelar el futuro. El desarrollo mundial ha de encarrilarse por una vía más igualitaria, inclusiva y sostenible, con la causa de la mujer como una importante referencia. Hemos de tomar la protección de los derechos e intereses de las mujeres como una política estatal, y aprovechar la recuperación post COVID-19 para dar nuevas oportunidades a las mujeres, de modo que tengan mayor participación en los asuntos políticos y estén mejor cualificadas para abordar los asuntos nacionales, económicos, culturales y sociales. Debemos eliminar los prejuicios, la discriminación y la violencia contra la mujer, de modo que la igualdad de género sea de verdad parte de las normas de conducta y los valores de la sociedad.

Tercero, dar incentivos a las mujeres para que lleven la delantera de los tiempos. Hoy en el siglo XXI, resultan indispensables el progreso multidimensional de la causa de la mujer y la mayor contribución de su sabiduría y fuerza para crear una mejor vida. Hay que garantizar los derechos e intereses de las mujeres en el proceso de desarrollo, y mejorar su vida mediante el desarrollo, en aras de lograr avances sincronizados de la causa de la mujer y el desarrollo económico y social. Debemos eliminar las barreras y crear un entorno favorable para movilizar al máximo el entusiasmo, la iniciativa y la creatividad de las mujeres, y para que se sientan más beneficiadas, felices y seguras. Hemos de poner en pleno juego el rol del gobierno y aglutinar amplias fuerzas sociales para apoyar y ayudar a las mujeres a disfrutar una vida espléndida.

Cuarto, reforzar la cooperación internacional en la causa de la mujer. Para tal efecto, necesitamos un entorno internacional pacífico y tranquilo, necesitamos el desarrollo sostenible y necesitamos que la ONU juegue un importante papel coordinador. Apoyamos a la ONU a poner el trabajo de las mujeres en un lugar prioritario, dedicar mayores esfuerzos a los temas crónicos de la eliminación de la violencia, la discriminación y la pobreza, y tomar acciones efectivas para afrontar los nuevos retos como la brecha digital de género, con miras a alcanzar el objetivo sobre las mujeres como una cosecha temprana de la Agenda 2030. También apostamos por el aumento de la representatividad femenina en el sistema de la ONU. ONU Mujeres necesita enriquecer su caja de herramientas para promover la igualdad de género y actualizar los mapas de ruta para el desarrollo de las mujeres en todo el mundo.

Colegas:

La igualdad de género es una política estatal de China. Hemos establecido el sistema jurídico que abarca más de 100 leyes y reglamentos para garantizar en toda línea los derechos e intereses de las mujeres, por lo que la OMS nos ha calificado como uno de los 10 países con mejor rendimiento en salud materno-infantil. Hemos eliminado en lo fundamental la brecha de género en la educación obligatoria. Las mujeres ocupan más de 40% de los puestos de trabajo de toda la sociedad. Sobre todo, en el sector de Internet, más de la mitad de los emprendedores son mujeres.

Hace cinco años, formulé una serie de iniciativas sobre la cooperación a nivel global en la Reunión de Líderes Mundiales sobre la Igualdad de Género y el Empoderamiento de las Mujeres celebrada por mi propuesta, las cuales han sido cabalmente implementadas. Seguimos aumentando nuestro apoyo a la causa global de la mujer. En el próximo lustro, China dará una nueva donación de 10 millones de dólares a la ONU Mujeres y seguirá financiando al Premio UNESCO de Educación de las Niñas y las Mujeres para apoyar a la causa global en esta materia. China propone que se convoque la próxima Reunión de Líderes Mundiales sobre la Igualdad de Género y el Empoderamiento de las Mujeres en 2025.

Señor Presidente:

Para construir un mundo sin discriminación contra las mujeres y fomentar una sociedad de desarrollo inclusivo, por delante tendremos un largo camino que recorrer y muchos esfuerzos que hacer. Que trabajemos de la mano por acelerar la materialización de la igualdad de género y promover el desarrollo de la causa global de la mujer.

¡Gracias!

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