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Palabras del Embajador Wang Gang en la presentación del libro "Chinos y judíos, puentes y encuentros entre dos civilizaciones milenarias"
2019/07/02

Universidad ORT, Uruguay, 2 de julio de 2019

Estimado Ing. Julio Fernández, Vicerrector Académico de la Universidad ORT,

Estimado escritor argentino Sr. Gustavo Daniel Perednik,

Estimado escritor uruguayo Sr. Diego Fischer Requena,

Estimada Dra. María Azpiroz, Directora de Relaciones Internacionales,

Señoras y señores, amigos todos,

Es un gran placer para mí asistir a la presentación del libro "Chinos y judíos, puentes y encuentros entre dos civilizaciones milenarias", escrito por un judío latinoamericano sobre la historia de los intercambios amistosos, la inclusión, el aprendizaje y la ayuda mutua entre chinos y judíos, un libro de un significado extraordinario.

El libro está compuesto por 4 partes, de 4 capítulos cada una, con datos nutridos y detallados, fruto del gran esfuerzo del Sr. Gustavo Daniel Perednik, un erudito meticuloso, quien visitó diez veces China, realizando una profunda investigación y estudio sobre el tema.

Me alegra sobremanera que en el libro, Gustavo haya mencionado a nuestro común amigo, el Sr. Lü Jian y su esposa Pan Peng, mis colegas de la Cancillería china. El Sr. Lü es ahora Embajador de China en Tailandia, quien trabajó en nuestra embajada en Israel entre los años 1996 y 1999.

Chinos y judíos representan a dos civilizaciones milenarias, que aportaron titánicas contribuciones al desarrollo de la humanidad, con grandes figuras como Carlos Marx, Alberto Einstein, Confucio y Lao Tsé, entre muchísimas otras. Ambas civilizaciones siguen destacándose entre todas, sobreviviendo a innumerables adversidades y vicisitudes, como el ave fénix, que renace una y otra vez, en medio de las cenizas.

Chinos y judíos dieron comienzo a sus intercambios amistosos hace más de mil años, cuando apareció en la antigua capital china de Kaifeng una gran comunidad judía, quienes gozaban de los mismos derechos y tratos que los chinos. Hacia la década de los 80 del siglo XIX, decenas de miles de judíos, escapándose de las oleadas antisemitas en la Rusia zarista y en Europa oriental, se refugiaron en la ciudad china de Harbin y sus alrededores, conformando la mayor comunidad judía en el Lejano Oriente.

Sobre la amistad entre chinos y judíos, quisiera aprovechar la oportunidad para contarles una anécdota. Hacia el año 1938, vientos de guerra se ciernen sobre Europa, la Alemania nazi cometía desenfrenamente atropellos levantando oleadas antisemitas, en marzo, Alemania anexa Austria, Hitler ordena que todas las Embajadas acreditadas en Austria se transformaran en Consulados, el Sr. He Fengshan, Encargado de Negocios de la Embajada china en Austria, es nombrado Cónsul General en Austria, tercer país europeo en número de judíos, unos 185 mil. Entonces, innumerables negocios judaicos son saqueados y los judíos, enviados a campos de concentración. Para los judíos austriacos, salir del país significaba vida, de lo contrario, la muerte. Para irse del país, se necesitaba en primer lugar de una visa del país destino, miles de judíos se desplazaban de un consulado a otro todos los días sin lograr su objetivo en la mayoría de los casos.

En julio, 32 países se reunieron en Francia en la Conferencia Internacional sobre Refugiados Judíos, todos prendieron luz roja a las visas para judíos. Shanghai, que gozaba del renombre de "puerto libre del mundo", se convirtió en destino favorito de todos los judíos del mundo, el consulado chino en Austria pasó a ser la última esperanza de los judíos para obtener la visa de la vida o muerte.

Hasta su cese de funciones en mayo de 1940, concedió miles de visas a los judíos, quienes no solo pudieron salir legalmente de Viena, sino que en momentos de peligro, la visa china les servía de escudo para salvarse la vida. Shanghai se convirtió en la única metrópolis internacional que abrió sus puertas a los refugiados judíos, que llegaron a unos 25 mil, superando a Canadá, Australia, India, Sudáfrica y Nueva Zelanda juntas.

Esta hazaña del Sr. He, realizada bajo enormes presiones y desafiando grandes riesgos, fue llevada a una telenovela en China hace unos años, titulada "la última visa", cobrando fama en todo el país. Un antiguo proverbio judaico reza: Salvar a uno es salvar al mundo, no hay mejor interpretación de este refrán que el episodio protagonizado por el Sr. He.

El Sr. He falleció en 1997 a los 96 años. Nunca consideró a lo que ha hecho como una hazaña, tampoco lo quería mencionar, porque un antiguo refrán chino reza: La filantropía no lo es si busca ser conocida. Esta hazaña se hizo pública solo después de su muerte. En 2005, la ONU lo honró como el Óscar Schindler chino.

Hacia el año 40 antes de Cristo, un famoso rabino dijo: "No hagas al prójimo lo que no quieras para ti", he aquí el secreto del judaísmo, todo lo demás no son más que sus aplicaciones, interpretaciones o notas y especificaciones. Confucio también dijo lo mismo en sus Analectas hacia el siglo V antes de Cristo. "No hagas al prójimo lo que no quieras para ti", he aquí el máximo común denominador de chinos y judíos.

Muchas gracias.

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